El Ajedrez se considera una importante herramienta pedagógica
que ayuda a desarrollar en los niños y niñas una serie de habilidades y
destrezas, potenciar sus Inteligencias Múltiples y Social, despertar su
conciencia, lograr concentración y valorar su contexto real, entre otros, es un juego incluyente que
desarrolla las capacidades intelectuales y a su vez aporta mucha disciplina y
solidaridad, por lo que es clave fortalecerlo desde la familia, las comunidades
y en el aula de clases, actualmente el ajedrez no se trata sólo de un juego
elitesco, sino que es una presentación desde el punto de vista pedagógico y
académico porque fortalece la formación integral del ser humano, a través del
tiempo y de la dinámica educativa a evolucionado y se ha transformado en un
juego social que invita a reconciliarse con lo ancestral, vivir el presente y
prepararse para el futuro que es “hoy”, de hecho fue declarado PATRIMONIO
CULTURAL INTANGIBLE DE LA HUMANIDAD por la UNESCO (2010).
Sin embargo hay que destacar
que el ajedrez aporta al fortalecimiento de los Valores, los cuales se
consideran las bases fundamentales del desarrollo de nuestras sociedades, en su
ejecución se puede observar valores tales como: paz, amor, solidaridad,
amistad, patriotismo, honestidad, responsabilidad, lealtad, trabajo, sabiduría,
verdad, justicia, ecología y familia, lo que genera ser un Agente Socializador,
que construye espacios de paz y para la paz internalizando en el niño y la niña
los valores.
El ajedrez en el aula ayuda a
desarrollar áreas como: matemática, lengua, sociales, deporte, cultura, ya que
ayuda al proceso de integración entre las y los estudiantes, actúa como un
puente mediador de encuentros y saberes, para intercambio cultural, captar
talentos, fortalecer la disciplina, evitar el ocio, las drogas y el alcohol.
Por otro lado no puedo dejar
de mencionar que este juego maravilloso abarca la parte holística del ser
humano, mi experiencia me permite afirmar que el ajedrez se proyecta como un
Todo, me explico logra engranar mente y psiquis en el momento de pensar la
jugada, donde desarrolla capacidades neuronales, a su vez se conecta con los
valores desarrollando su conciencia, trabaja su cuerpo físico en función de sus
pensamientos y regula sus emociones generando una sincronía perfecta, haciendo
que su cuerpo, mente y espíritu se sincronice y manifieste los mejores
resultados.
Considero que el Ajedrez
cumple un papel importante en la formación de nuestros niños y niñas porque
contribuye a desarrollar mecanismos mentales de análisis, reacción y estrategia
para enriquecer las formas del pensamiento.
Licenciada
Janitza Ramírez